Alcanzando

Tierra-Luna

Desde mi balcón se puede ver un pequeño jardín, una franja de hierba en el asfalto a los palacios. En el lado hay una vieja madera jaula de concreto podrido por el tiempo, dentro de un hermoso perro de tamaño mediano, medio negro blanco y mitad con cortos, pequeñas piernas regordetas. Tiene un comportamiento que puede aparecer a los ojos de alguien masoquista, por lo menos extraño, toma carrera desde el interior de la perrera y huye. Su problema es un límite, sus viajes terminan con el cuerpo echado hacia adelante y se arrastran sobre el asfalto, sólo pueden hacer unos pocos metros antes de la cadena de estrangularlo repente, se quitó toda la espalda de lo probamos. Su realidad es el radio de la cadena alrededor de su cuello, quiere romper ese límite que le impide huir, pasa su día tratando de hacer, entonces él no le importa si la tira contra el asfalto y me duele. ¿Quién va y lo mira con una sonrisa de vez en cuando se oye: "¡Oh, mira a ese perro estúpido". Ese perro no sólo es estúpido, es probable que sea el perro más inteligente que he visto nunca. La mayoría de los perros encadenados stà en silencio, él no, quieren ir más allá, para ver qué hay detrás de esa esquina, donde les gusta correr. Esta es la vida, no puede mantenerlo encadenado. En el intento obsesivo y al parecer estúpido es toda la evidencia que existe, la búsqueda de la felicidad que pasa por la ruptura de un límite. Si alguien te pone en una cadena es su deber para romperlo, no importa qué tipo de cadena es o cuánto le cuesta, es para toda la vida para ir más lejos. Tomé un destornillador y me aflojé los tornillos que sujetaban la cadena, esta mañana rompió su límite.

Bookmark and Share

Comentarios: [Trackback | RSS 2.0]

Deja un comentario »

(No será publicado)

XHTML: Puedes usar las siguientes etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title = ""> <acronym title = ""> <b> <blockquote cite = ""> <cite> <code> <del datetime = ""> <em> <i> <q cite = ""> <s> <strike> <strong>